
Durante miles de años, la laguna de Huacachina ha originado un paisaje como pocas veces se ven: un autentico oasis en mitad de las ardientes arenas del desierto peruano. En otro tiempo conocido como "El Oasis de America", este vergel continua siendo uno de los platos fuertes de cualquier viaje al pais andino. Es el retiro vacacional de los habitantes de la vecina Ica y ofrece al visitante la singular experiencia de poder hacer sandsurfing por las dunas.